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La tecnología nos ayuda a visualizar mejor vídeos de sexo

Para muchos, la primera vez que se vieron unos genitales femeninos en todo su esplendor, o un coito, o una eyaculación, tuvo que ver con una cinta prestada por un amigo, o alquilada, y junto a aquellas impactantes y excitantes imágenes se recuerda también la escasa calidad visual de las mismas, con las ya obsoletas líneas de tracking y una definición que, de por sí, distaba mucho de la hoy tan presente alta definición. El porno, los videos de sexo en general, se veían mal, pero era lo que único que había.

Cómo ver sexo en Internet

Actualmente las nuevas generaciones se han introducido en este mundillo, seguro, gracias a los vídeos que se pueden encontrar fácilmente en internet. Y cuanto más tarde tiene lugar este primer contacto con los contenidos exclusivos para adultos, mejores son las condiciones tecnológicas asociadas.

En los primeros tiempos del uso masivo de internet, subir un vídeo era cuestión de horas, descargarlo más o menos lo mismo y el streaming era impensable. Incluso cuando este empezó a convertirse en el método estándar para la visualización de vídeos muchos seguían prefiriendo bajarse los vídeos, dado que los problemas de carga interrumpían constantemente la reproducción y eso, cuando se habla de este tipo de contenidos, corta el rollo sin lugar a dudas.

Pero el streaming, o distribución digital multimedia, se inventó en 1995, antes de que el ancho de banda de los ordenadores de la gente de a pie fuera suficiente para que la experiencia se convirtiera en un éxito, y programas como QuickTime de Apple, o Flash de Adobe, tardaron en implementarse dentro de las páginas web, siendo este último el sistema utilizado en Youtube desde su fundación en 2005.

Por suerte la tecnología ha mejorado lo suficiente como para que ambas opciones, descarga y visionado en línea, sean fáciles y cómodas: actualmente bajarse un vídeo cualquiera en formato torrent es cuestión de 5 minutillos, pero los que prefieren ver las cosas en línea ya no tienen que sufrir aquellos tiempos de espera interminables, aquellas pausas forzadas que dejaban el vídeo congelado cuando la señorita se llevaba las manos a los garfios del sujetador porque la reproducción había llegado al punto hasta donde se había descargado.

Y es importante que el streaming funcione, no solo para tener la opción de ver sin descargar, sino también porque cuando buscamos contenido pornográfico tampoco es que tengamos necesidad de conservar demasiado tiempo esos vídeos en el disco duro, de hecho normalmente preferimos no tener que hacerlo, no vaya a ser que alguien los descubra. Por lo tanto, era esencial mejorar la tecnología para el visionado online de estos contenidos y se puede decir que ya se ha conseguido, y ahora lo único que queda es que la tecnología se vaya adaptando a las mejoras en la definición de la imagen que ya están aquí (y las que vendrán), de forma que se permita al aficionado al cine x seguir disfrutando de lo que le gusta sin ningún tipo de incomodidad de ahora en adelante.

 

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